CIUDAD JUÀREZ

Vengo de ese viaje pensando que ya nada será igual; comprobando que el grupo, el intento de personajes en reunión, se deshace en sus vanalidades y digo el intento porque ni por un momento se tenderían la mano para rescatarse, mas bien correrían a ver quien se salva. Y con un buen sabor de ventana porque no, de lo mas disfrutable de mi recorrido por la ciudad de nadie y de todos, de esos tramos sin fin, la vista se desgasta y se quiere hacer la profunda y no cansarse de paisajes que acompañan los malos sabores de boca que provoco el resto, ventana sin dudarlo te llevaste el premio a cambio de los seres humanos incompletos.
Mucha fiesta ,mucho “güirigüiri” y poco pensar que la vida no es así, que no es tan importante la plata, la marmaja, el interés, ni por un segundo sabrán lo que han perdido, para mí ya son pobres antes de recuperar, presentando quejas frente al mundo que quizá no salven, pero como se divierte uno, filosofía nueva, del inventor yo; prefiero la charla, ahí crezco y mis bienes se multiplican, sin ambición de aprender, poco a poco, con paciencia, en cada palabra, en cada tonada de voz, en cada gesto, en cada “yo escucho”, ya habra tiempo para pensar en la prisa.
Hoy lo escucho y siento mi vida en la suya, hoy usted me hace parte de la causa, de sus temores y de su inseguridad tan segura de existir, hoy ya nada me va a quebrar, usted motivó mi mente: -gracias ¿cuánto le debo?- Hoy aportó a mi caja fuerte, hoy si hubiera pedido limosna usted me adopta en su contínuo cuento que no termina, usted es grande por su charla, hoy ya olvide el tema central, hoy me debrallo pensando que yo fui su desahogo y usted el que corto mi cuerda que del “cogote” me hacia presa, no estamos a mano, yo le debo más a usted, recuenta y yo me hago libre, de a poco, usted me pone en la mejor situación por la que uno aspira a la vida:” la plenitud”, usted contribuye humildemente a mi alcancía de virtudes apagadas, gracias de verdad y no me quedo, no por usted, sépalo hombre gigante, podríamos agotar la tarde, darle pique y velar una luna que también cuenta historias, su experiencia me presagiaría incontenible placer de escuchar más y plasmarlo en un retrato mental que de contínuo será de las mejores lecciones aplicables en mi mundo de monstruos que me devorarían de no saber que tengo un sabor a sencillez que amarga el paladar; reitero, no es usted, mi grupo me hace presa de sus decisiones,de mis desventajas, hoy quisiera mi tan acostumbrada soledad. Mi paso se a hecho lento, mi paso de quiero más, mi paso de ambición se perdió en el viaje, ellos quieren, tal vez, que mi pensamiento se detuviera en el suyo por un momento.
Así vuelvo, pareció tan rápido, me asusta la velocidad, creo en la paciencia como filosofía, y tengo miedo, sé que tarde o temprano me consumirá la sombra del status,de una sociiedad tardía y egoísta.Una lágrima recorre mi mejilla al saber que me transformaré, aún así luchare con mi mejor artillería: soñar que soy libre.
Mucha fiesta ,mucho “güirigüiri” y poco pensar que la vida no es así, que no es tan importante la plata, la marmaja, el interés, ni por un segundo sabrán lo que han perdido, para mí ya son pobres antes de recuperar, presentando quejas frente al mundo que quizá no salven, pero como se divierte uno, filosofía nueva, del inventor yo; prefiero la charla, ahí crezco y mis bienes se multiplican, sin ambición de aprender, poco a poco, con paciencia, en cada palabra, en cada tonada de voz, en cada gesto, en cada “yo escucho”, ya habra tiempo para pensar en la prisa.
Hoy lo escucho y siento mi vida en la suya, hoy usted me hace parte de la causa, de sus temores y de su inseguridad tan segura de existir, hoy ya nada me va a quebrar, usted motivó mi mente: -gracias ¿cuánto le debo?- Hoy aportó a mi caja fuerte, hoy si hubiera pedido limosna usted me adopta en su contínuo cuento que no termina, usted es grande por su charla, hoy ya olvide el tema central, hoy me debrallo pensando que yo fui su desahogo y usted el que corto mi cuerda que del “cogote” me hacia presa, no estamos a mano, yo le debo más a usted, recuenta y yo me hago libre, de a poco, usted me pone en la mejor situación por la que uno aspira a la vida:” la plenitud”, usted contribuye humildemente a mi alcancía de virtudes apagadas, gracias de verdad y no me quedo, no por usted, sépalo hombre gigante, podríamos agotar la tarde, darle pique y velar una luna que también cuenta historias, su experiencia me presagiaría incontenible placer de escuchar más y plasmarlo en un retrato mental que de contínuo será de las mejores lecciones aplicables en mi mundo de monstruos que me devorarían de no saber que tengo un sabor a sencillez que amarga el paladar; reitero, no es usted, mi grupo me hace presa de sus decisiones,de mis desventajas, hoy quisiera mi tan acostumbrada soledad. Mi paso se a hecho lento, mi paso de quiero más, mi paso de ambición se perdió en el viaje, ellos quieren, tal vez, que mi pensamiento se detuviera en el suyo por un momento.
Así vuelvo, pareció tan rápido, me asusta la velocidad, creo en la paciencia como filosofía, y tengo miedo, sé que tarde o temprano me consumirá la sombra del status,de una sociiedad tardía y egoísta.Una lágrima recorre mi mejilla al saber que me transformaré, aún así luchare con mi mejor artillería: soñar que soy libre.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home